15 de diciembre de 2014

De casas cuevas a diseños subterráneos I

Los primeros cobijos que encontraron nuestros ancestros fueron las cuevas naturales que les proporcionó la naturaleza. En sus grutas pintaron las primeras obras de arte que han llegado hasta nosotros, como las pinturas rupestres de Altamira (que datan del Paleolítico superior y forman parte de la lista del Patrimonio Mundial por La Unesco) o las de Lascaux, también creadas por el homo sapiens, y cuyo conjunto es considerado el Primer Museo de la humanidad.



Pinturas rupestres de la Cueva de Lascaux (Francia)
Toros pintados en la Cueva de Lascaux

Estas cuevas y grutas subterráneas sirvieron de protección a nuestros antepasados a la vez que, los primeros artistas, comenzaron a decorar las paredes con obras de arte geniales (pinturas, bajorrelieves, grabados, etc) sin una finalidad clara: intención ritualista, testimonio de su entorno o pura creación libre de nuestros Primeros Artistas. En ellas aparecen el arte figurativo, el abstracto y simbólico, de manera que la pintura abstracta es tan antigua como la humanidad.


También, las cuevas fueron las primeras viviendas: la humanidad sapiens cazadora-recolectora comenzó viviendo y decorando en cuevas; de alguna manera fueron los primeros interioristas.


En el Paleolítico superior creamos el arte:

Para aquellos que lo infravaloran, apostillar que o bien el arte nos hizo inteligentes, o bien gracias al desarrollo de la inteligencia pudimos crear el arte. Uno de los rasgos diferenciadores del homo sapiens es el movimiento de oposición del dedo pulgar, exclusivo del ser humano: nos permite (entre otros) el movimiento de pinza junto al dedo índice y, con ello, coger y fabricar una lanza, un lapicero, bolígrafo, etc., permitiéndonos realizar tareas complejas altamente especializadas exclusivas del ser humano.

Dibujar gracias a la oposición del dedo pulgar
Dibujar es un acto de gran complejidad que nos ha dado la evolución
A la vez que la anatomía de la mano evolucionaba lo hacía la inteligencia, y viceversa: la oposición del dedo pulgar y la inteligencia guardan una correlación positiva. Nos ha hecho humanos y nos ha permitido crear y desarrollar el arte, la ciencia y la técnica.

“La inteligencia del hombre se debe a que tiene manos”. Anaxágoras 
“El hombre posee manos porque es inteligente”. Aristóteles

Vivimos en las cuevas y regresaremos a las cuevas:

La humanidad nunca ha abandonado las cuevas como viviendas siendo un lugar de refugio en situaciones extremas. 

En España, concretamente en la provincia de Granada y durante la dominación musulmana se construyeron gran cantidad de casas-cuevas que posteriormente, en el S. XVI  fueron viviendas de moriscos, judíos y gitanos en la zona del Sacromonte. Las cuevas se hicieron excavando el cerro, esculpiéndolo por dentro siendo todas diferentes. Hoy, habitadas casi en su mayoría por el pueblo gitano de Granada (llegados de la India en el S. XV) es una zona de gran interés turístico y cultural por ser el lugar donde se celebra cada verano el Festival flamenco de las Cuevas del Sacromonte y donde se ubica el Museo etnográfico de las Cuevas dedicado a la divulgación y conservación del patrimonio cultural que alberga, además de la realización de diferentes actividades culturales y talleres.

Festival Flamenco de Las Cuevas del Sacramonte
Cada verano, el Festival Flamenco atrae a cientos de turistas

Otras cuevas excavadas en la provincia de Granada han sido destinadas a morada de algunos, segunda vivienda de otros y a la industria hotelera y al turismo rural. Muchas han sido rehabilitadas y acondicionadas manteniendo su encanto original, pero dotadas de todas las prestaciones que nos puede ofrecer un hotel de categoría de gran singularidad y con un atractivo diferente.


Las modernas casas cuevas diseñadas por Peter Vetsch 

En la actualidad arquitectos, urbanistas y diseñadores exploran las bendiciones de las casas viviendas subterráneas, por su capacidad de autorregulación térmica y su biosostenibilidad. Pero de ello hablaré en una próxima entrada.


1 de diciembre de 2014

La llave del tiempo llega a Binéfar

Desde el próximo 12 de diciembre, la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Binéfar mostrará parte de la colección de Arte Contemporáneo del Museo Sabaté: un viaje por el presente perpetuo atrapado en las magníficas obras de Divina Sabaté que podrán disfrutarse hasta el 21 de diciembre y que pretenden congelar la historia en el momento actual.


Exposición de pinturas de Divina Sabaté, la llave del tiempo, Binéfar
Una de las pinturas que se verán en la exposición

La exposición tiene, además, el atractivo de poder ver las obras de forma privada con la artista y comisaria de la muestra, Divina Sabaté Corbella, quien le ayudará a comprender y explorar su personal mundo; este va más allá de la mera representación plástica para atraparnos en un universo de ideas y sensaciones que ahondan en la dimensión psicológica y espiritual, no solo de la artista, sino también de aquellos que contemplen su obra.


Bajo el título “La llave del tiempo” y que ya fue expuesta en el Palacio de Congresos  de Jaca (Huesca) hace un par de años, la artista continua evolucionando fiel a su concepto de la finalidad de la existencia y la transcendencia (o no transcendencia) de la humanidad.



Divina Sabaté es hija y discípula del pintor y escultor Salvador Sabaté (conocido como El Maialus) y Directora del museo dedicado a su padre. Además de su trabajo como Directora del Museo Salvador Sabaté, también ha continuado los pasos artísticos de su padre dentro del mundo de la pintura a través de unos trabajos muy peculiares bajo el prisma del surrealismo conceptual, con gran éxito y numerosas exposiciones nacionales e internacionales. En su pintura, también podemos apreciar incursiones en lo que se podría denominar expresionismo abstracto. Y tampoco olvida su faceta como investigadora y gestora cultural,  amén de su gran y dilatada labor como comisaria de eventos artísticos y culturales. 

Casa Museo de Salvador Sabaté, en Fraga
Turismo Cultural en La Casa Museo Salvador Sabaté

La gran misión que realiza la artista en el sector cultural puede verse a diario en el Museo Salvador Sabaté, que ofrece un turismo cultural diferente con múltiples actividades adaptadas a todas las edades, siendo un referente en Fraga. La que fuera casa taller de trabajo de Salvador Sabaté, ubicada en la calle Pirineos, se inauguró en  abril del año dos mil, gracias a la generosidad de su familia y al buen hacer del Consistorio de Fraga y es lo que  hoy se conoce como “Casa Museo Salvador Sabaté”: alberga su producción artística en la que se aprecia la evolución en cuanto a técnicas y estilos por los que transcurrió el devenir creador de Sabaté; realismo, impresionismo, naturalismo fueron estilos con los que experimento el artista catalán. Autor de paisajes, retratos, escenas de la naturaleza, Sabaté siempre hizo hincapié en la búsqueda de la belleza y de la armonía.

Dar las gracias al Ayuntamiento de Binéfar por su apuesta al abrir las puertas al mundo de la cultura en general. De todos es conocida la difícil situación por la que atraviesan los ayuntamientos de toda España; situación que se agrava en los municipios medianos o pequeños. Es por ello que su labor se debe resaltar aún más; mantener la actividad cultural en estas condiciones es para plasmar aquí mi mayor agradecimiento y mi más profundo reconocimiento a la labor, en este caso concreto, del Ayuntamiento de Binéfar. 


6 de abril de 2014

Rafael Moneo, el arquitecto de la poética visual

Uno de los arquitectos españoles más importantes y de gran influencia internacional es Rafael Moneo, ganador del Premio Pritzker en 1996 y el Premio Príncipe de Asturias de Las Artes en 1912, como ejemplos de algunos de los numerosos galardones y reconocimientos con que ha sido distinguido. Es considerado uno de los diez mejores arquitectos a nivel mundial.


Sus proyectos rozan lo artístico, se integran en el entorno y se orientan a la sociedad aportando valores culturales y cívicos. Con arquitectos como él, la arquitectura recupera su lugar en Las Bellas Artes (Pintura, Escultura y Arquitectura). Hablamos de un Artista – Arquitecto que ha sabido integrar sus obras tanto en la ciudad como en áreas más rurales, haciendo que formen parte de ellas, se integren, aportando a su entorno y habitantes diversos valores en función de su ubicación y la historia del lugar.


Terminal del AVE de Rafael Moneo
Obra de Rafael Moneo en la moderna Terminal del AVE de la Estación de Atocha, Madrid. 


Geometría y luz natural: la terminal del AVE, como símbolo de la actualidad ferroviaria española, fue diseñada por Moneo teniendo en cuenta la modernidad del tren de Alta velocidad, reflejando la alta tecnología al servicio de las comunicaciones, la libertad, la rapidez de conexión con otros puntos geográficos y, en definitiva, la fácil apertura al mundo.

El arquitecto español también ha proyectado Centros de Arte y Museos.
y, no olvidemos, que en su juventud fue becado en la Academia de España de Bellas Artes en Roma. Sus facetas de arquitecto y artista son inseparables de su necesidad de satisfacer las necesidades espirituales de las gentes que viven y visitan la ciudad; para Moneo, la urbe tiene una continuidad histórica, nunca está terminada y en sus Museos se guardan y muestran las grandes obras artísticas. 

Y la ciencia, uno de los bienes culturales más importantes en una sociedad avanzada, también es de gran interés e importancia para Moneo, consciente de la importancia en su difusión y conservación para las generaciones presentes y venideras.

Panorámica del Museo de La Ciencia, Valladolid
Foto Museo de La Ciencia de Valladolid

El Museo de la Ciencia, de Valladolid, es un conjunto arquitectónico diseñado para respirar y mostrar Ciencia: en él coexisten la tecnología, alto diseño arquitectónico, arte y ciencia. Un prodigio en el que también colaboraron Enrique de Teresa y otros junto a Moneo. Construido respetando la fachada de la antigua fábrica de harinas de El Palero (y que alberga la exposición permanente del Museo),  el magnífico y complejo conjunto se refleja en el río Pisuerga donde su imagen se mueve resaltando la idea de flujo y movimiento: la ciencia avanza y el Museo, con sus exposiciones temporales, conferencias, etc., muestra los fundamentos y avances científicos de una forma dinámica e interactiva para facilitar la comprensión de los visitantes, contando también con salas didácticas diseñadas para la población infantil como La Sala de los Niños a la que se accede gratuitamente los fines de semana y dispone de monitores que introducen a los mas pequeños en el mundo de la ciencia.


Así como el Pisuerga pasa por Valladolid, la cultura científica programada para todos los públicos llena las instalaciones y salas permanentes y temporales del Museo de la ciudad castellana, integrado perfectamente en el paisaje, que comunica con la Casa del Río a través de la magnífica pasarela peatonal del Museo.